
Eres o no eres, o quién eres?
Despierto cada cien años, cuando despierta el pueblo.
Pablo Neruda – Un canto para Bolívar
En el Ecuador de los años ochenta, había hasta 130 huelgas nacionales en un año. Casi en cada gobierno ha habido movilizaciones de trascendencia como con Febres Cordero, Hurtado, Mahuad, Bucaram, Moreno, Correa. Las marchas son protagonizadas por trabajadores, grupos étnicos, cantones o provincias, colectivos religiosos, clases sociales altas y media altas, gremios profesionales.
Como regla general cuando los grupos se unen, han logrado algo en lo que Ecuador tiene o al menos tuvo el récord mundial de cambios de gobiernos. En efectividad la clase media, y el movimiento indígena han sido los que mayores efectos han logrado en sus protestas, anteriormente eran las centrales de trabajadores y los gremios de educación.
El origen de las protestas graves en América Latina ha estado mayormente asociada al incremento del precio de combustibles. Incluso gobiernos con amplia base social no lo han podido hacer, como le pasó al gobierno de Morales en Bolivia.
Las expresiones de protesta social como son las huelgas tienen como origen un conflicto, entre un grupo o grupos de la sociedad y el gobierno. La paralización es la expresión del pueblo. Hace muchos meses proyectamos en uno de los artículos que era muy probable que entremos en una época de levantamientos sociales. No fue nuestra visión ni análisis por lo que vislumbramos dicho escenario, sino la lectura de artículos del Fondo Monetario Internacional, que ante la crisis económica post pandemia, suponían este escenario.
En la actualidad las expresiones de conflictos sociales son generalizadas. Hemos visto ejemplos hace un poco más de un año en Estados Unidos y Francia, en países asiáticos, en nuestros vecinos de Colombia, Perú y Chile. Este año ya se han generado 6 golpes de estado en Africa, récord histórico después de una época de estabilidad. Detrás de cada conflicto hay una causa, sea escasez de comida, desigualdad creciente, falta de empleos, pérdida de la capacidad de compra, pobreza.
En el diario el país se mostraba una encuesta realizada en Europa Occidental, países cuyos ciudadanos en un 56% manifiestan desear cambios o reformas, llegando en Italia a ser el 89% de su población la que desearía reformas, o España y Grecia en que dos terceras partes de los encuestados critican el funcionamiento de sus democracias.
La violencia se expresa sicológicamente, físicamente, por género, y en otras formas. Una de las más novedosas es la violencia financiera, asociada a la escasez de productos básicos, impuestos, eliminación de subsidios. “El desempeño económico es un factor que condiciona con fuerza el juicio político”.
El problema de fondo es una realidad que según donde nos encontremos en la curva de ingresos o en los estratos sociales lo veremos de una forma distinta. No es novedad que muchísimas industrias del lujo tienen agotado stock para varios años, marcas como Rolex tienen una demanda 20 veces superior a su producción. Quienes tienen empresas o trabajos estables, probablemente han salido beneficiados de la pandemia, sus inversiones se han revalorizado y hoy son más ricos que hace dos años. Estadísticamente hoy hay más millonarios, multi millonarios, billonarios que antes, sin embargo, en el otro lado del espectro hay más pobres y las clases medias se han reducido.
En nuestro país uno de cada diez, y desafortunadamente de quienes menos ingresos tenían, perdieron su empleo, y aunque ha mejorado la situación laboral hay algunos cientos de miles que aun no se reinsertan, o no han conseguido ingresos que permitan subsistir con dignidad.
Una persona cercana, requería contratar una enfermera para atención desde el domicilio. Colocó un anuncio. En cinco minutos recibió 80 aplicaciones, y muchas de provincias lejanas que accedían trasladarse a Quito por obtener un trabajo con beneficios legales.
Antes de la dolarización migraron a España e Italia principalmente, miles de compatriotas a buscar un ingreso para mantener a sus familias. Sin dicho colectivo de migrantes talves, la situación del país entero sería diferente. Lamentablemente a menor escala está pasando lo mismo. En México según los periódicos hay 70 mil compatriotas tratando de cruzar la frontera.
El problema no solo es político. Tiene muchas connotaciones pero casi siempre la más importante es la económica.
La frase inicial del artículo, es la pregunta de Neruda al Libertador Simón Bolívar si es el o no. El Libertador le responde que despierta cada cien años, cuando el pueblo despierta o se levanta. El puebla crea a los libertadores. Las grandes revueltas o revoluciones no son frecuentes, sin embargo, si los problemas persisten, es un juego de ruleta rusa, en que todos saben como inicia, pero nadie como termina.
Esperemos que el gobierno sea justo, que haga lo que sea necesario hacer para que el país pueda ser viable económicamente, pero que comprenda que hay millones de pobres a quienes unos centavos en el pasaje, el incremento de precios que aunque sea importado y se explica en la crisis, la mayor inseguridad los afecta sobremanera, y probablemente no ahora, pero a futuro se levanten y se generen consecuencias imprevisibles.
Esperemos que las protestas se den dentro de un ambiente responsable, que permita expresar las justas demandas, que se dialogue y concilie, pero que evite la violencia. Esperemos que no sea cierta la frase del Diario El País, que al hablar de democracia en uno de sus artículos decía “ que el desencanto (de la sociedad) se puede cristalizar en un frío distanciamiento, empapado de indiferencia e resignación; o en ira. Cuesta decir cuál de las dos es peor.”
Recemos y confiemos abolir este mal, que como decía un amigo, la única forma de salir es no haber entrado. En cuestiones de violencia es muy difícil volver atrás.