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Bueno, bonito, barato y necesario

consumir

La pandemia ha modificado las estructuras de la sociedad. Conocer cuánto vamos a vender hoy es más complicado que antes, la incertidumbre ahora es mayor porque intervienen más factores que afectan la lógica del consumidor. Hay tendencias que se van a quedar, Amazon incrementó el 155% de sus ventas,  la división de Walmart de e commerce 79% y, a nivel local, conocemos cada vez más productos y servicios con “delivery” a domicilio.

La gente camina menos en las zonas comerciales, Times Square en NYC redujo de 380 mil a 108 mil caminantes, Jirón de la Unión en Lima proporciones similares. Se cierran muchos malls en Estados Unidos. Se van a desarrollar más los canales digitales, inclusive en negocios como peluquerías y spa´s como se ve que esta pasando en Francia, donde la atención a domicilio se incrementa.

 

Bill Gates quien advirtió el riesgo de una pandemia mundial, debe tener mucha información inclusive privilegiada, ante la estimación de la nueva normalidad, proporciona opiniones con un amplio abanico de posibilidades. Considera que el teletrabajo se va a mantener, pero no en todas las empresas, que posiblemente la gente incluso incremente sus actividades de distracción dado que el confinamiento podría incentivar la actividad social. En general, todas las opiniones están muy fundamentadas y de hecho son verosímiles, pero los escenarios son aún inciertos.

En nuestro mundo micro, con una actividad concreta, es más sencillo determinar escenarios futuros, dado que hemos visto en estos meses el nuevo comportamiento de nuestros clientes, y de hecho, sería previsible que donde estén nuestras ventas, a futuro tengamos mejoras. La vacuna llegará a nuestros países, aunque probablemente, de manera masiva, a finales de 2021; en tanto que el consumo se ha reactivado en varias economías y es lógico suponer que, rápido o lento, en unos meses o en unos trimestres, progresivamente, se reactiven.

Nuestra sugerencia es ver para creer, es decir,  mantener estrategias conservadoras y eficientes, y conforme cambie el escenario, actuar.

¿Qué pasa con el consumo?

No todos los segmentos han dejado de consumir en la misma proporción. Muchos, como regla general hemos disminuido sea en calidad, o cantidad, o en el rango de precios los productos que consumíamos. El principio económico de sustitución de consumo, que dice que aquel que consumía whisky, pasa a ron, y de ron a vodka, se aprecia cumplirse. En las panaderías aún, hay una disminución de consumidores que ahora hacen sus propias tortillas, arepas en vez de comprar el habitual pan.

Los segmentos de altos ingresos, a nivel mundial, se estima que consumen más que antes. Las familias de altos ingresos ahorran más que antes, invierten más, y de varios bienes consumen más.

Las clases medias, generalmente, vinculadas a empleos no operativos, han disminuido sus niveles de consumo, sin embargo los efectos de reducción significativa de compras están en los niveles bajos de ingresos. A nivel mundial el segmento de población que más pérdidas de empleos registra son los de bajos ingresos. En Latam se perderían 47 millones de empleos equivalentes a un desempleo del 10,7%, 2.7 millones de empresas cerrarán, 23 millones de niños necesitarán asistencia humanitaria, 29 millones quedarán en la pobreza extrema.

En nuestro país los empleos formales reducidos son de unos 650 mil, y a esto habría que sumar los informales.

La estimación de mis ventas tiene que considerar los segmentos económicos de clientes, se cumple aquello que dice: no todos serán afectados igual por la misma lluvia.

Quienes tengan solvencia patrimonial, los ricos, incrementarán su riqueza. La razón fundamental es que los gobiernos a nivel mundial han inyectado trillones de dólares en las economías a través de subsidios directos o préstamos. Ese dinero, en parte, va a ahorros o inversiones, que hace que el valor de acciones se incremente. En estos días el valor del Dow Jones llegó a los niveles históricos más altos, por ende los dueños de esas acciones, que representan la propiedad de las empresas se incrementó. Septiembre de 2020 es la venta histórica más alta de Lamborghini.

Independientemente de donde me encuentre en la cadena, les sugiero analicen previa compra, se cumpla que sea bueno, bonito, barato y necesario. Bueno tiene relación a la calidad y calidad es aquello que dura en el tiempo. Unos zapatos buenos durarán varios años. Bonito significa que lo voy a utilizar regularmente porque me gusta, porque para mí es bonito, si uso el bien intensamente es una buena compra. Barato no tiene relación al precio únicamente sino, el costo por uso, a medida de ejemplo si compro una camisa de 60 dólares y me pongo 60 veces, cada “puesta” es 1 dólar, que puede ser menor que una camisa que cuesta 40 dólares y solo durará 20 usos.

Necesario es mas complejo de definir, porque depende de cada persona, pero puede aplicar aquello que dice, ¿me afecta algo si en vez de comprarlo hoy lo hago a futuro?, si la respuesta es NO, seguramente no es necesario.

Sería un ganancial importante en nuestras finanzas si logramos estabilizarnos en niveles de consumo menores a los anteriores y que rompamos ese principio que con muchos de nosotros se cumplía, que cada vez teníamos que correr más rápido, para lograr mantenernos en el mismo nivel, la famosa paradoja de Alicia en el País de las Maravillas.

Aún la pandemia no acaba, cash is the King, o en criollo, más vale billete en la mano que cien volando.

Se estima que en el mes de abril, en Manhattan, salió el 20% de los habitantes del Upper East Side, y en Cumbayá (que sería nuestro equivalente) aunque no hay datos fehacientes, tenemos varias evidencias de familias que ahora viven o pasan más tiempo, en haciendas y fincas. Lo mismo, aunque inverso ocurre con el teletrabajo; 95% de los newyorkinos de altos ingresos teletrabajan y tan solo  entre el 1% y 5% de los de bajos ingresos.