Por: Dr. Impuestos
Antes de poner la plata
hay que conocer la bóveda
El dinero sirve para pagar por bienes o servicios, también es una forma de guardar valor. La confianza en el dinero es la confianza en el estado que lo respalda. Únicamente el dólar y la libra esterlina han existido por siglos. En promedio, en el mundo, las monedas duran pocas décadas.
El dinero lo crea el Estado en las denominaciones y cantidades que permiten fluir el intercambio de los bienes. Cuando el Estado emite dinero y este no tiene como respaldo en la economía real, se requiere cada vez más dinero para comprar un bien, la famosa inflación. Venezuela es el mejor ejemplo de este fenómeno.
En las criptomonedas es aún limitado su uso como medio de pago. Hay una tarjeta de débito de uso solo en Estados Unidos (Bitpay card), que más que un medio de pago es un mecanismo de casa de cambio que cuando una persona consume en dólares realiza la conversión y te los cobra en el equivalente de criptomonedas.
Tesla anunció que se podía comprar sus vehículos en bitcoins, aunque luego anuló la posibilidad. Les recomiendo que cuando conozcan que una criptomoneda va a ser aceptada en el comercio o usada por una tarjeta de crédito, apuesten a esa moneda. Me ilusioné que esto pasaría con la libra, criptomoneda impulsada por Facebook, pero al final el gobierno de Estados Unidos truncó el proyecto.
Hay monedas como el yuan chino, que cada vez son más digitales, que es la tendencia mundial. De hecho, en Ecuador, también cada vez se usan más los canales de pago digitales que la moneda, pero eso no implica que sean criptomonedas.
Las criptomonedas tienen como característica que no son emitidas por gobiernos ni organismos centralizados. En 2008 se creó el bitcoin, la primera de las aproximadamente 5 000 cripto monedas que existen hoy. Se nombra un creador, Satoshi Takamoto, pero en los círculos tecnológicos se duda de su existencia real. En todo caso, es un programa de computadora, que crea una moneda cuando se resuelve un algoritmo. La solución del algoritmo es que una computadora realice interacciones (cálculos). Conozco varias personas que han instalado una o varias computadoras en sus casas y ayudan a crear las criptomonedas. De hecho, ellos lo hacen porque al final venden la criptomoneda. El costo de crear la moneda es la luz eléctrica que se gasta, la depreciación de los computadores y el tiempo de la persona. Es decir, hay un costo real de crear las monedas. Se estima que únicamente el bitcoin usa la misma cantidad de energía eléctrica que Suiza para crear y administrarlo. Como todo proceso económico en el que se busca la eficiencia, está de moda minar (que es como se describe a este proceso de generar criptomonedas por la analogía a minar el oro o los metales) en Venezuela por los ínfimos costos de la energía eléctrica.
La ventaja de este mecanismo de creación es que es limitada la creación, e incluso en el caso del bitcoin, el algoritmo prevé que al llegar a un número máximo no se podrán emitir más, lo cual garantiza su escasez.
Si no se usa para pagar bienes, entonces para qué sirve. Igual que todas las monedas las criptos sirven para guardar valor, igual que hacemos al tener joyas, antigüedades, acciones o cualquier forma de inversión. En este año se han multiplicado por 4 el valor del mercado. Pasó de 500 mil millones a 2 trillones de dólares americanos. Por ende, en promedio, alguien que invirtió mil ahora tiene cuatro mil. En cinco años hay monedas que se han multiplicado su valor por 30. Hay muchos nuevos ricos, millonarios y billonarios, gracias a las criptomonedas. A modo de ejemplo, en la película Red Social, en la creación de Facebook, participaron los gemelos Winklevoos, ellos compraron 70 mil bitcoins en un inicio, se considera invirtieron 11 millones, que hoy valen unos 4.200 millones.
La tecnología que está detrás de las criptomonedas es blockchain, que básicamente es un registro de todos los movimientos, transacciones, en simultáneo en miles o incluso millones de los partícipes. A modo de ejemplo si yo compro un Ethereum la segunda criptomoneda de mayor capitalización, y que registra hasta 900 mil transacciones diarias, estos 900 mil cambios son registrados en las computadoras de todos los dueños de la moneda en el mundo. Esto aporta una seguridad sin igual, sin embargo también a aquellos que pierdan las claves, perderán sus activos por siempre sin posibilidad de recuperarlos.
Hace pocos días se alcanzó la valoración máxima del bitcoin, cercano a 64 mil dólares, cayó a 40 mil cuando Elon Musk anunció que Tesla no vendería sus autos en bitcoin, y el gobierno chino limitó la circulación de criptomonedas en China. El problema es que son inversiones muy volátiles y muchas de las monedas no logran monetizarse (es decir a veces no se pueden vender y obtener dólares). Paul Krugman premio Nobel de Economía, concluía en un artículo, que hasta ahora las criptomonedas no tienen un rol significativo en la economía, por ende su valor es irrelevante para aquellos que no tienen esas inversiones. Mientras el precio siga subiendo, habrá nuevos inversores que quieran replicar el éxito de los primeros.
En Argentina y Perú se ha llegado a récords, especialmente personas muy jóvenes, que ingresan al mercado de criptomonedas en los últimos meses. El gran motivador parece estar vinculado a los problemas de las economías y los riesgos cambiarios. En Ecuador hay una presencia no significativa aún de inversionistas, que incluso negocian los activos y los monetizan a través del sistema financiero. Incluso, hay iniciativas de creación de monedas como Minga y Wert.
En cuanto al riesgo moral, desgraciadamente sobornos, drogas, armas, se negocian en estas monedas, por lo que el gran riesgo, que al momento no es material, es que los grandes gobiernos las regulen, lo cual podría generar grandes pérdidas de valor.