
La realidad está equivocada, los sueños son reales
(Tupac Shakur)
Hay muchas palabras que se crean por nuevas tecnologías, nuevos productos. Celular significa algo diferente hoy que hace 30 años, lo mismo podemos decir de internet, app, megas, nube. En el libro Un Yankee en la Corte del Rey Arturo, que supone un viaje en tiempo de un ciudadano del siglo veinte a la edad media, le consulta como es el futuro, y el protagonista cita que se puede hablar entre ciudadanos de países lejanos al instante. Seguramente sería complicadísimo explicar lo que es un teléfono en la edad media.
Las últimas semanas Facebook, cambio su nombre empresarial a Meta, y el principal explicó al mundo sobre el metaverso.
El término deriva de universo (área o esfera), y meta que esta relacionado a alterno. Por ende, el metaverso en términos simples es un universo que existe de manera paralela. Es recomendable ver nuevamente la película Matrix, y Avatar, seguramente en esta ocasión la disfrutaremos más y la veremos pensando que tiene menos de ficción y más de realidad. Estas películas visualizan un universo virtual.
Para la existencia de este nuevo universo, tienen que funcionar varias nuevas tecnologías. La primera es una evolución del internet, o dicho de otra forma el metaverso es una versión desarrollada de internet. En internet, como usuarios podemos interactuar con nuestro mouse en dos dimensiones, con el advenimiento del metaverso tendríamos una tercera dimensión, es decir percibiríamos encontrarnos dentro de las escenas como si físicamente entramos dentro de la pantalla y pudiéramos caminar, hablar. Muchos de los juegos multiusuarios online como World of Warcraft, Tibia, Fotnite, Roblox, Minecraft nos dan una idea muy clara de este universo.
El ingreso al metaverso lo consigo a través de la realidad virtual. Actualmente esto logro colocándome un casco que incluso en algunas marcas tiene unos mandos para las manos, que básicamente es un visor pero con visión 360 grados que permite interactuar en ese mundo. Según wirecutter, una de las secciones del NY Times los mejores son los Oculus que coincidentemente es una empresa propiedad de Facebook (actual Meta). En un futuro cercano seguramente se multiplicaran las opciones de dispositivos de realidad virtual, pero muy seguramente como sucede con la telefonía habrá un predominio de las grandes tecnológicas.
La otra tecnología es la realidad aumentada, que es como un micro proyector que envían cierta información digital. Para entender perfectamente como funcionan jueguen Pokemon Go. Quienes usan lentes o gafas, veríamos en el lente imágenes digitales. Algunos vehículos proyectan en el parabrisas información concerniente al viaje. Ha habido varios dispositivos de este tipo, pero el mercado no ha sido tan receptivo como se creía, el mayor ejemplo es el Google glasses, que no despegó.
No está claro aun como interactuaran estas realidades extendidas, se habla incluso de realidades mixtas, que combinan el mundo físico con el virtual. Se desconoce si habrá un metaverso único dentro del cual existirá varios micro universos, o si habrán varios en paralelo. El ejemplo clásico de como nos afectará en la vida diaria es Zoom. Actualmente las reuniones las hacemos con una de las opciones de video conferencia, tenemos un micrófono y una cámara con la que vemos y hablamos con otros usuarios, y cada uno sentado en su oficina o casa. En el metaverso a la reunión ingresaría “mi otro yo” “mi yo digital” es decir una figura digital, que según el gusto de cada uno puede parecerse físicamente a la persona, es la que interactúa y la que ven los demás participantes de la reunión. Aunque parezca broma Nike, esta ya diseñando zapatos para estas personas virtuales, y como todo es negocio habrá colecciones más caras y más baratas. Habrá muchos que quieran que su avatar sea elegante y se vista con exclusividad. La marca Hermes, conocida marca de lujo francesa, que confecciona talvez la cartera de dama más conocida del mundo (Birkin) que cuesta unos 10 mil dólares, demandó a una empresa que coloco el nombre en las carteras que usarían los avatares. Se habla ya de venta de terrenos virtuales. En las ciudades hay una parte comercial, otra residencial, y obviamente según las comodidades que tengan unas tienen un precio más alto que otras. Está misma lógica está aplicándose a estas parcelas imaginarias que seguramente estarán en unos barrios digitales que me permitan acceso VIP a ciertas temáticas, y han empezado a venderse.
La novela que creo el término metaverso, Snow Crash, es la base de la concepción actual, e incluso la inspiración de la creación de este universo. En la novela se describe una calle, en la que se viaja a través de un tren, hay múltiples paradas y donde nuestros avatares o las personas digitales interactúan. Los usos públicos son de color blanco y negro, y obviamente aquellos que son pagados son de colores. Seguramente se crearán clubs y sitios exclusivos donde pueden ingresar previo pago. Con la pandemia el negocio de las discotecas y fiestas infantiles, despegó con fiestas virtuales en las que cada uno en su casa comparten y se divierten. Seguramente en un futuro nuestro avatar bailará y comprará tragos virtuales.
También se piensa que como ha pasado con el negocio del delivery, que cada vez más personas compran a través de internet y van menos a las tiendas físicas, en el futuro habrán mall virtuales donde ingrese y pueda caminar en dicho mall, comprar mis productos, incluso ingresar al gimnasio (este último hay ya una aplicación de Pelotón que es una empresa de gimnasios valorada en varios billones de dólares que esta preparando la aplicación). Conciertos virtuales, juegos, y cada vez seguramente muchas actividades se desarrollarán en estas plataformas digitales. Habrá cosas gratis, al igual que puedo entrar en el mall y no pago nada, pero todo está construido para que sea un negocio, que será pagado y cobrado con dinero digital. Los NFT, o tokens parece serán el motor y medio de intercambio, obviamente para tener tokens tendré que comprarlos a través de mi tarjeta de crédito o cuenta del banco.
Que empresa revolucionará este negocio, es aun incierto, pero con seguridad habrá algunas. Programar este universo tomará millones de horas de código con miles de ingenieros alrededor del mundo. Se necesitarán reglas, formas, orden, se piensa que la programación debe respetar ciertas reglas físicas, los recursos son limitados como en toda economía, y aunque usted no este conectado o ingrese ese universo sigue moviéndose.
Muchos inversores ganarán con estas tecnologías y otros muchos apostarán mal, pero de que viene, viene.