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¿Nos van a vacunar?

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Por: Fausto Riofrío

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. A nivel colectivo la clasificación al mundial de fútbol y el cambio de gobierno, son quizás, las mayores esperanzas. No he visto un día de mayor felicidad nacional de aquel en que se clasificó al mundial de fútbol por primera vez.

 

El colectivo advierte que un cambio en el gobierno es una nueva gran oportunidad para que las cosas mejoren. De hecho, todos querríamos que esto suceda, pero es real? Un amigo decía que no hay buenos ni malos gobiernos pero si buenos o malos precios de los commodities. El boom de las economías latinoamericanas de la primera década del siglo XXI se presentó prácticamente en toda la región, los precios de la soja beneficiaron a Argentina, los minerales a Brazil, Bolivia, Perú y Chile, el del petróleo a Ecuador y Venezuela.

En esas mismas épocas del boom, leí en The Economist, en tono de profecía, que Brazil no iba a desarrollarse más porque tenía limitación en la educación de su población, y vaticinaba la caída o mejor dicho la no re elección de los líderes de ese momento, cuando el petróleo baje de los USD 60 por barril y en proporción los minerales y demás commodities. Se cumplió el vaticinio, pero obvio hay excepciones, Maduro sigue al mando de Venezuela.

Kiyosaki, en su famoso Padre Rico, Padre Pobre o Johnson en Quién se ha llevado mi queso, aclaran la lógica del pensamiento de las clases económicas. En general los más pobres, casi como regla general, son quienes compran la lotería, es decir, apuntan a una probabilidad de 1 entre 100 mil, 1 de 1 millón de ganar el gran premio, igualmente apuntan a que un tercero que es gobierno resuelva los problemas. Uno de mis clientes, con mucha sabiduría, decía que la diferencia entre los pobres y los ricos se da porque los pobres nacen en comunidad mientras que los ricos nacen solos, y a lo largo de la vida se mantiene esa misma lógica. El hospital es gratis para las personas de bajos recursos, la vecina presta la tasa de azúcar, encargan a familiares el cuidado de los hijos, el hermano rico hace de prestatario, ante un problema salen todos los vecinos a enfrentar la problemática, comparten la cancha de fútbol, la kermese, todos se conocen y saludan en el barrio, es decir viven en comunidad y por ende esperan que las soluciones las de la comunidad y en forma ampliada el gobierno. El gobierno da empleo, salud, transporte barato. Lo bueno es que el gobierno da mucho y yo casi no pago nada a cambio (impuestos).

En el otro lado están los ricos, quienes nacieron solos, viven solos y hasta morirán solos. Cuando muere un pobre hay tristeza y llanto en quienes lo acompañan. No puedo contar por prudencia la foto que vi cuando murió el abuelo de un amigo, dueño de una gran constructora. Asumí que la foto familiar fue tomada en un matrimonio, era en el funeral. Si estoy solo, yo y solo yo tengo que resolver los problemas, no espero de la comunidad. Esto me hace creativo, trato de advertir problemas, buscar oportunidades de mejora, encontrar soluciones.

Algunos dirán no se puede hacer las cosas solo, y tienen toda la razón. Para la empresa necesito RDO (recursos de otros), sea trabajadores, consultores, y tal vez, la más importante, OPM (others people money) sea que el banco me preste, o FFF (Friends, family and fools), sin embargo al final, el rico es responsable de su propio resultado y nadie le va a dar gratis nada.

No se quién va a ganar las elecciones, tengo una preferencia como la tienen todos, sin embargo, de lo que estoy seguro, es que cualquiera que gane, va a subir los impuestos. En jerga “vacunar”, es un pago por imposición de un tercero. Creo que nos van a vacunar financieramente, y muy probablemente esta vacuna llegue antes que la del Covid. Esta vacuna al menos para empresarios y emprendedores va a ser obligatoria. El cuerpo humano responde mejor a las vacunas si tiene defensas altas. El cuerpo de la empresa opera de la misma manera, si soy eficiente, si tengo reservas de liquidez, voy a resistir la vacuna, caso contrario, lo que vamos a ver es que va a salir más dinero y afectarnos.

Los chinos y estadounidenses afluentes ante la pregunta de si van a gastar en lujo igual o más a futuro, responden entre 78 al 82% que si (Southern China Morning Post). Aunque no estoy de acuerdo con el lujo, lo que demuestra es la mentalidad del rico de ver el futuro positivo, aunque nubes negras ronden el ambiente. Venga lo que venga, hay que pensar PALANTE.