La piedra no puede pulirse sin fricción, ni el hombre sin errores
(Proverbio Coreano)
Off shore se traduce como fuera de territorio. Si soy ciudadano colombiano las empresas o actividades que realice en Ecuador son offshore para Colombia, y lo mismo si un ciudadano ecuatoriano tiene una empresa en cualquier país del mundo es offshore.
De por sí no es malo tener una empresa offshore. Las observaciones contra las figuras offshore inician cuando el país donde hago la actividad es un paraíso fiscal. Los paraísos fiscales son territorios en que se paga un mínimo o ningún tributo a las actividades económicas.
Muchos Estados, especialmente pequeñas islas cuyas economías carecen de recursos otorgan licencias a empresas que se constituyen en dichos territorios a cambio del pago de una licencia de operación anual. En contrapartida, el dueño de esta empresa no tributa sobre sus utilidades, ventas que realice fuera de ese territorio.
Aunque no parezca, los offshore más importantes del mundo están en Europa y Estados Unidos. Hay muchos Estados dentro de Estados Unidos que permiten crear empresas a extranjeros que no tienen tributos. Los más famosos son Delaware, Nevada, Florida, Wyoming. En Europa Luxemburgo, Lichtenstein, permiten estos regímenes. De hecho, bajo jurisdicción inglesa muchos territorios de la common wealth son paraísos fiscales, como las islas Cayman, las Vìrgenes Británicas, Isla del Hombre. Rusia permite estas estructuras en Crimea, y China en Hong Honk y Macau.
Se estima que puede haber unos 13 trillones de dólares bajo estructuras offshore, que para tener una referencia son 130 veces lo que produce el Ecuador en un año o incluso más.
Anteriormente las legislaciones nacionales no tenían muy clara la magnitud de este fenómeno y de hecho casi no había restricciones. En el Ecuador un famoso periódico y uno de los principales bancos son propiedad de empresas offshore, que a su vez los dueños son ciudadanos ecuatorianos. Actualmente, a nivel mundial se ha generalizado la visión de que se debe ir reduciendo o eliminando estas prácticas, dado que a nivel global los ciudadanos más ricos de los países usan estas figuras para no pagar impuestos en ningún país.
Los propietarios de yates y barcos, de manera masiva domiciliaban a las embarcaciones en Panamá, para optimizar el pago de tributos en sus países. Igual pasa en el mundo del arte, el cuadro se registra en una empresa offshore para facilitar el anonimato de la propiedad y la facilidad del traspaso en caso de ventas.
En Ecuador, con las reformas que se hizo en época de la revolución ciudadana, es complejo y no genera ventajas tener compañías offshore dado que incluso pagan un impuesto mayor que si el accionista es un domiciliado, y los niveles de exigencias y controles son más costosos y engorrosos que si la propiedad es local.
La segunda razón, por la que se propendía a tener figuras off shore era para ocultar activos. Desafortunadamente, aunque el tener empresas domiciliadas fuera del territorio nacional no es delito, e incluso es muy necesario para poder desarrollar negocios, lamentablemente y es difícil discriminar, hay actividades no legales que usan estas estructuras.
Hemos visto en la prensa los últimos días un caso de lavado de activos dentro de Estados Unidos realizado por un empresario colombiano que se supone encubría actividades del gobierno chavista, y obviamente utilizó una red de empresas offshore. Es muy conocido el caso Fifa gate, así como las empresas offshore con iniciales de las familias de ex funcionarios petroleros.
Han tomado mucha fama dado que por lógica, estas actividades eran secretas, y que alguien se entere que tengamos una empresa en una pequeña isla en las costas africanas era casi imposible, sin embargo, todo esto se mostró al mundo con los famosos Panama Papers. En este caso, un famoso buffet de abogados de Panamá, muy representativo en el mundo de la constitución de empresas offshore, fue hackeado y los registros entregados a unos periodistas alemanes luego fueron difundidos a nivel mundial. Dicen que atrás se encontraban los Clinton que querían afectar a Putin, cuando salga la información.
Ahora están de moda los Pandora Papers, que al igual que el caso anterior es una nueva filtración, pero ahora sobre empresas constituidas mayoritariamente en off shores europeos, y en la lista se encuentran también políticos y empresarios latinoamericanos, que de por sí, haber abierto una empresa off shore sea un delito, no lo es.
Al igual que antes la gasolina fugaba a Colombia porque el precio allá era más alto. Lo contrario pasa en los comestibles como son más baratos en Colombia miles de carros cruzan la frontera para comprar allá. Mientras haya diferencias sustanciales de impuestos las personas propenderán a tener sus activos donde los impuestos sean menores, y donde se encuentren más seguros.
Jaime Bayli decía, lo más cobarde del mundo es un millón de dólares. Ante el mínimo temor huye y se va a un lugar seguro. Los activos que históricamente han salido de la América Latina, se han ido más por miedo que por impuestos, y desgraciadamente es un fenómeno histórico.
Las colas en los bancos ante el temor que el banco tenga problemas es una respuesta natural de protección de su propiedad de los depositantes. Aquellos con más recursos y más sofisticados, hacen lo mismo, pero usando figuras offshore en la banca offshore, y antes de determinar la moralidad de hacerlo pensemos si era lógico si venezolanos o argentinos hayan sacado sus dólares cuando aún podían.