
Por: Dr. Impuestos
“A los pobres siempre los tendrán entre ustedes”
Mateo 14:7
La riqueza está asociada a la posesión o disposición de bienes materiales, en un grado mayor al necesario.
Siempre ha habido ricos, sin embargo es un concepto cambiante. Los reyes, en la edad media, no tenían más de 3 o 4 trajes, se reparten las vestimentas de Cristo los soldados romanos. En la actualidad, todos tenemos múltiples prendas de vestir. El costo de hacer una prenda, hoy, es significativamente menor que en el pasado gracias a la tecnología y la industrialización.
En 1.900 llegó a Quito el primer vehículo, vino de París en partes y traído por medio mundo (dado que aún no había el Canal de Panamá) hasta a lomo de mula ponerlo en Quito y armarlo. El primer viaje, el propietario, el Sr. Gangotena, lo hizo con el Presidente de la República. Hace 50 años el carro era aún de limitado acceso. Hoy, tenemos 1.9 millones de vehículos en Ecuador, es decir, 1 de cada 9 ecuatorianos tiene un vehículo, y a nivel mundial es uno de cada 5 personas que lo tiene, y nadie, creo, se considera rico por tener vehículo.
En 1.950 viajar en avión era un lujo y privilegio, un costo que pocos podían pagar. En 1.970 viajaron más de 300 millones de personas, es decir, 1 de cada 12 habitantes del mundo en promedio voló en avión, en 2.019 antes del advenimiento del Covid 4.400 millones, es decir menos de 1 de cada 2 personas. Lo cierto es que el mundo va avanzando y ahora si nos comparamos con estándares del pasado un gran número de nosotros sería rico.
Podríamos ver muchos más indicadores respecto a la escolaridad, la salud, comunicaciones (celulares), información (antes comprábamos en la vía los periódicos impresos), y llegar a la misma conclusión.
Hay también una pobreza relativa de unas personas respecto a otras. El movimiento Wall Street de 2.008 criticaba al 1% de la población de mayores ingresos, en Ecuador aún 1 de cada 3 calificarían como pobres o en Venezuela 9 de cada 10, y en Estados Unidos un 12,5% antes de la pandemia, y tal vez, hasta un 16% de la población, actualmente, califican como pobres. En todos los sistemas económicos, en todos los países y continentes, en todos los tiempos se presenta la pobreza. Entra más gente a la pobreza cuando no hay crecimiento económico, cuando las monedas pierden peso relativo, la inflación es el peor enemigo de los pobres; lo contrario es la inversión, mayores exportaciones generan mayor empleo y menos pobres.
Precisar la riqueza es complejo, se dice que quien gana 20 veces más que el salario básico, en un país, califica como rico, en Ecuador este número se ubicaría en unos 8.000 dólares, sin embargo en Ginebra cuyo salario mínimo es 4.400 dólares la base de riqueza sería 88.000 euros. No creo que sea una media exacta, pero si hace sentido que dependiendo de la economía necesito niveles diferentes de ingresos para considerarse rico. En Nueva York un salario alto son 500 mil por año.
Dado que la riqueza se relaciona a los ingresos, hay un problema y es que estos no son eternos. La curva de ingresos de las personas inicia baja en la juventud, se estabiliza y llega a los máximos cerca a los 40 años y cae a partir de los 45 años. Hay una frase popular que dice que todos somos ricos a los 35 años, dado que tenemos salud, diversión, pero también en ese rango de edad los ingresos son elevados. La jubilación máxima del Seguro Social actual es de 1.200 dólares, por ende, a los 60 años muchos de los que califiquen como ricos hoy ya no lo serán.
Talvez a quienes la gente odia son los opulentos, en inglés hay una diferencia entre rich y wealthy. Es una traducción difícil, pero los primeros son temporales como aquellos ricos por nivel de salario o ingreso, mientras que los opulentos perduran dado que sus ingresos dependen de sus activos. Son ricos aquellos que tienen niveles patrimoniales altos.
La teoría marxista decía que las clases sociales se relacionan directamente a la rama de producción donde nos encontramos. Los dueños del capital efectivamente son los opulentos, recordemos que los agroexportadores en Ecuador dominaron el mapa de riqueza hasta la década de los 60, las fortunas de la industria financiera hasta la actualidad, los retailers y grandes superficies tomaron relevancia desde los 80´s. Los constructores han sido el grupo más longevo, y aún en Ecuador no tenemos fortunas relevantes en internet o tecnología que es la tendencia actual del mundo. La valoración del Rappi de los colombianos, es de más o menos 2.500 millones de dólares, mientras que Supermaxi es más o menos la mitad. Las fortunas del futuro son tecnológicas y para crearlas se necesitan niveles de educación técnica “high top”.
Ninguna de las familias que eran ricas hace 100 años lo son ahora. Casi ninguno de los que nos lee sabrá que Juan X Marcos era el hombre más rico del Ecuador hace 100 años, en Quito, Juan Manuel Jijón, Alfonso Barba, los Ascázubi, ya no suenan. En España, únicamente el 16% de las grandes fortunas actuales tienen más de 100 años y, en Perú, aún menos, solo una familia de cada cuatro que eran ricas hace 50 años lo son hoy en día. La media de la duración de las fortunas es 2.2 generaciones. Es difícil preservar la riqueza. Se necesita visión, trabajo duro y herederos que tengan las mismas virtudes de quien creó la riqueza para preservarla.
Solo 5.196 personas registraron, según el SRI, en 2015, incluido el valor de la vivienda, un patrimonio igual o superior a 1 millón. Según el UBS al menos son 12.000 ecuatorianos quienes tienen más de 1 millón. Si invierto un millón, genera probablemente una renta de 70.000 mil en un año, que se acerca a poder generar 20 veces el salario mínimo, por ende podemos decir que son opulentos quienes tienen más de 1 millón en inversiones. Según el presidente Moreno cuando fue candidato, únicamente 6.500 ecuatorianos pagan el 75% de los impuestos y 14 millones no pagan nada. Seguro, muchos de los 6.500 que sí pagan tienen los patrimonios altos. El problema es que si les quitamos la riqueza a los ricos, como hizo Venezuela donde cerraron 400 mil empresas, no habrá quien pague impuestos.
Molesta a muchos la inequidad, en Estados Unidos lo que tiene el 1% de los más ricos es igual a lo que tienen el 15% de los más pobres, en China aún peor, el 1% tiene lo mismo que 600 millones de los más pobres, que ganan menos de USD 150 al mes. En Ecuador aunque no constan en Forbes hay al menos dos familias y posiblemente tres que superan los 1.000 millones, solo uno de ellos con más de 300 empresas explica un 3% o 4% de lo que el país entero produce, sin embargo si por magia o casualidad esas empresas pasan a propiedad del Estado, seguramente al igual que pasaron con las empresas del grupo Isaías, o los bancos, quebrarán y no generan más que deudas. Es mala la inequidad, pero la alternativa es peor.
En Deuteronomio y en los cuatro Evangelios se cita que siempre existirán los pobres, sin embargo la pobreza extrema explica las caídas de los imperios, la convulsión social y la inestabilidad. El FMI realizó un estudio en 133 países entre 2001 y 2018, en el que determina que 24 meses después de pandemias se producen revueltas sociales. A mayor inequidad mayor agitación. Los gobiernos tienen la tarea de calibrar la balanza con cuidado e inteligencia. El mundo no se construye de blancos y negros sino de escalas de grises.