
MIT: Innovación = idea x ejecución.
Si la ejecución vale cero, la idea no sirve.
Robot, máquina, que reemplaza el esfuerzo humano. Bot, programa para ejecutar tareas automáticas. Seguramente muchos de nosotros cuando ingresamos a una página web nos aparece un chat en el que podemos preguntar a la empresa a la que consultamos en la web. Estas respuestas son mayoritariamente realizadas por una computadora, es un chatbot, una de las especies de robots.
Las máquinas van aprendiendo de manera supervisada. El aspecto central es el análisis de la data en cantidades gigantescas.
A modo de ejemplo, un robot detecta en una radiografía más rápido un cáncer que un experimentado médico. Un médico en su vida probablemente puede analizar cientos o tal vez unos pocos miles de radiografías, mientras que el robot puede hacerlo en millones de casos. El conocimiento del médico desaparece cuando fallece, este conocimiento se transmite, pero toma años en consolidarse, en el caso del robot el conocimiento se replica al copiar un programa de computación y siempre va mejorando y creciendo.
En 1996 la computadora Deep blue ganó, jugando ajedrez, a Kasparov. En muchas cosas las máquinas pueden superar a los humanos. Pueden hacer tareas que físicamente los humanos no podrían o sería muy complejo que lo realicen, como trabajar en la órbita de Marte, trabajar 24 horas al día ensamblando vehículos. La vacuna para combatir el Covid 19 fue desarrollada con asombrosa velocidad, dado que anteriormente los períodos de pruebas eran largos, esta vez se utilizaron bots, que multiplicaban las pruebas, interpretaban la data, corregían errores.
En la historia humana los robots han estado presente desde hace mucho tiempo. En el siglo XVI antes de Cristo, los egipcios preguntaban a estatuas que movían la cabeza. En la mitología griega Hephaestus creo una mesa de tres patas que se podía mover sola y un soldado de bronce llamado Talos. Los hebreos escribieron sobre una estatua con semblanza humana hecha de barro, un Golem. Aunque la idea andaba rondando siglos antes, recién en el IV siglo antes de Cristo, se creó un pájaro mecánico con propulsión de vapor.
En 1495 Leonardo Da Vinci, publica los diseños de un caballero mecánico. Los relojes mecánicos que aún vemos en las iglesias, así como máquinas de servir el té en Japón, con propulsión de agua son otros ejemplos. En 1910 Tesla desarrolló el control remoto.
La palabra como Robot, se usa en el cine desde 1921, fue un ciudadano checo, que creo una obra que suponía crear humanoides para servir a los humanos. Etimológicamente se asume que la palabra quiere decir trabajo o labor en eslovaco.
Industrialmente los primeros robots aparecen en los años 60, que tenían una computadora o cerebro electrónico que generaba las instrucciones. La General Motors instala un robot que mueve partes, que luego se convierte en una estándar de la industria automotriz y en Japón se potencian. Esta es la primera línea de Robots que trabajan en ambientes controlados y no necesitan sistemas de control inteligentes.
Los robots autónomos operan con independencia a operadores humanos. Estos se adaptan al ambiente. Talvez el mejor ejemplo son las aspiradoras modernas, que realizan solas el recorrido aspirando las áreas, detectan obstáculos, y van a su estación de recarga. Hacen el trabajo a la hora o día programado. Cámaras que detectan movimiento y envían alertas a los dueños, drones, y muchos más ejemplos. Estos robots además de la computadora como tal, incorporan sensores que detectan humedad, temperatura u obstáculos a través de láser o como el Iphone XII Max que, puede identificar las 3 dimensiones a través de tecnología lidar.
Los robots tele operados son aquellos que realizan remotamente tareas dirigidas por un humano. Ejemplo de estos son los vehículos espaciales que se encuentran en Marte, que vía radio frecuencia son operados desde La Tierra. La misma lógica a través de wifi se usan en equipos médicos que operan pacientes remotamente. Los más famosos de este tipo sin duda son los drones que realizan espionaje, bombardeos, a miles de kilómetros. Hay muchas películas y de hecho en la guerra con los Talibanes o en los bombardeos a Libia han sido utilizados.
Aquellos que relacionamos los robots a figuras humanoides, existen lo que serían prótesis aumentadas que permiten movilidad a personas con restricciones físicas o incluso magnifican la capacidad de carga de las personas, que los denominan exoskeletons.
Talvez, lo más impresionante, son los nano robots, creados en 2019, de tamaño microscópico que se piensan llegarán a los confines del sistema solar en naves espaciales del tamaño de una caja de fósforos y que, implantados en los seres humanos, podrían realizar tareas de eliminar colesterol, dejar medicinas dentro del cuerpo con mucha más precisión que hoy. Algunos amigos creen que en la vacuna del Covid 19, nos han introducido nanobots que, sin ser cierto, a esta altura de desarrollo, al menos entra en la frontera de lo posible.
No existen robots “sábelo todo”, los robots como las personas tendrán su curriculum vitae, unos serán para carga, otros para leer, otros para clasificar. Mientras más capacidades tenga el robot al igual que las personas será más valorados.
Restaurantes como Burger King en la Av. Orellana utilizan pantallas que permiten realizar el pedido al propio usuario. En California, desde hace algunos años, los pedidos de Mc Donalds los recepta un robot humanoide que saluda y realiza las preguntas típicas. Uber autónomos en fase de prueba, drones de Amazon que entregan paquetes, estarán presentes en muy corto plazo como parte de la vida cotidiana.
En Ecuador, hay emprendimientos para construir robots. A mi juicio, es más complicado competir en el mundo de robots mecánicos, sin embargo, hay muchas oportunidades en la industria de los servicios. A modo de ejemplo, en TuContador, nuestro objetivo es realizar muchas de las tareas manuales que requiere la contabilidad con robots. Estos robots revisan las facturas, las clasifican y generan un asiento contable, luego consolidan e incluso podrían hacer las declaraciones tributarias. Si se puede hacer, pero hay que seguir aprendiendo. Al inicio es lento, requiere muchas correcciones por parte del operador humano, pero poco a poco los algoritmos se van perfeccionando. En Fórmula 1 ganó varios años Red Bull, su ventaja era que el vehículo tenía más de 300 sensores que enviaban información al equipo para hacer correcciones u optimizaciones.
Aristóteles hace más de 2000 años, en su libro de Política, especulaba que en el futuro estos autómatas podrían ayudar a la igualdad humana y abolir la esclavitud. El famoso economista Keynes, analizando el progreso industrial vislumbraba que el ser humano cada vez trabajaría menos gracias a la automatización. En 1942, Isaac Asimov, en un libro de ciencia ficción establece las leyes de los robots, que no puedan causar daño a los humanos, obedecerlos, y protegerse. Lo que está claro hoy en día es que los robots son una ayuda y complemento del trabajo humano, pero en ciertas tareas si pueden constituir un reemplazo, y nos guste o no los vamos a tener cada vez más metidos en nuestras vidas.